Desapareciendo.
Quizás podría escribir apareciendo. Más fuerte, más alto, más rápido. No por capacidades, si no por razones. Aquí nace verdaderamente el título de hoy, dos años después del último. Me preguntaba el porque había desaparecido; además, ciertas conversaciones me obligan a pregutnamelo. Empieza cuando abandono el escribir con cierta regularidad y luego le sigue la siguiente conversación con un amigo:
- ¿Qué tal con ella?
- Bien, demasiado bien.
- ¿Por qué demasiado?
- Porque quiero que sea para siempre.
Muchos direis: "joder, si es verdad". Y yo diré: "¡una mierda!" Dire una mierda porque me veo escribiendo dos años después. Porque hoy vuelvo más alto, más fuerte, más rápido. En definitiva, más razonble. Y no me parece razonable decir demasiado a una cosa que quieres que sea para siempre. Estar dispuesto a dejarlo, si es verdad, por miedo. ¿Somos cada uno Descartes? ¿Somos ontofóbicos? ¿Por qué nos da miedo lo que sucede?
Hoy puedo decirlo: abandonas por falta de razones. Por esto deje de escribir, porque no eran buenas razones el escribir bien o mal, que me lean o no, que quede bien, que mole,... una razón es tener algo que decir. Hoy lo tengo, y es sencillo: "Yo estoy". Y lo digo delante de lo que sucede y lo que pasa. No dando la espalda. Sin miedo y con la cabeza más alta. No porque sea un puto genio loco, si no porque tengo una sola razón: que quiero ser y que soy. Que es lo mismo, puesto que no puedo querer ser sin ser. Este es el acontecer que me obliga a afirmar cada segundo de mi vida; no solo que quiero, si no que soy.
La reencarnación no exite, lo he dudado al releer la conversación anterior; no somos todos Descartes, solo lo son aquellos que no miran lo que hay si no lo que tienen en la cabeza. ¡Que acojone! Ahora que podemos ir en tren más rápido; volar más alto y acelerar más fuerte nos encerramos en nuestras cabezas. Tanta seguridad quizás es innecesaria si no salimos de nuestras cabezas. Estamos inventando mundos en los que no sufrir, por lo mismo de siempre: nos faltan razones por las cosas.
Quizás mañana volveré a escribir.



